viernes, 24 de octubre de 2014

CONECTIVISMO: UNA TEORÍA DE APRENDIZAJE PARA LA ERA DIGITAL

          George Siemens


Puesto que en mi anterior comentario me centré mucho más en resumir que en aportar información y valoración personal a la lectura, en este intentaré hacerlo al revés…

INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES

Nada más comenzar el artículo se menciona a Vaill (1996, pg. 42); creo que debemos tener muy en consideración su afirmación: “el aprendizaje debe constituir una forma de ser”. De alguna manera, “nos alimentamos” de lo que tenemos cerca, de nuestros entornos más próximos es de donde adquirimos las verdaderas enseñanzas, y eso definitivamente nos constituye como personas.

La cuestión es: hoy en día, con el acceso tan inmediato que tenemos a cantidades ingentes de información, se puede llegar a la construcción del conocimiento de una manera casi inimaginable. ¿Deberíamos, entonces, saber cómo seleccionar la información que nos interesa insertar en nuestros esquemas de conocimiento previo? Considero que este aspecto es crucial para todos, especialmente para los futuros maestros y maestras, que ya forman parte del grupo de los “nativos digitales” al haber estado toda su vida en contacto con la gran red de tecnologías que nos envuelve. En este sentido, seleccionar la información que se pone a disposición de nuestros/as alumnos/as es algo esencial.

En el artículo se dice que la tecnología “recablea” nuestros cerebros, se encarga de reestructurarlos en función de las herramientas que vamos aprendiendo a utilizar, por tanto, nos vemos obligados a mantenernos toda la vida adquiriendo nuevos aprendizajes. Nos convertimos en verdaderos camaleones que necesitan adaptar sus habilidades a los recursos que la actualidad va presentando.

Se habla también del saber cómo y el saber qué a la hora de construir el conocimiento, que son complementados por el saber dónde, haciendo alusión a la ubicuidad del aprendizaje hoy en día: en cualquier momento, en cualquier parte es posible acceder a la información.

CONDUCTISMO, COGNITIVISMO Y CONSTRUCTIVISMO

La dicotomía que existe entre estas tres teorías del aprendizaje se analiza en el texto que hemos leído. A pesar de ser diferentes, lo que las unifica es la idea de que el aprendizaje tiene lugar dentro de una persona.

El conductismo se centra mucho más en las respuestas que el individuo genera ante unos estímulos recibidos (teoría de la caja negra) antes que en los procesos cognitivos que se dan en su cerebro. Evolucionamos hasta la teoría del cognitivismo, en la que se le da más relevancia a lo que ocurre en el interior y no tanto al comportamiento.

Por otro lado, el constructivismo revoluciona la esfera de psicología con su teoría: el sujeto es el centro del aprendizaje, es él mismo el que se encarga de construirlo a través de las experiencias sensoriales más próximas.

Sin embargo, estas teorías del aprendizaje se centran en el proceso de aprendizaje en sí mismo, y no tanto en el valor de lo que está siendo aprendido; cuando la capacidad de sintetizar y reconocer conexiones y patrones es una habilidad valiosa (como se cita en el texto).

Ahora bien, al encontrarnos en la era de la sociedad de la información, estos procesos de aprendizaje se ven completamente impactados por las tecnologías y las nuevas ciencias. Este hecho hace necesaria una modificación del planteamiento desde la raíz más profunda.

TEORÍA ALTERNATIVA

No solo las propias experiencias, sino las vivencias de otras personas es lo que hace que ahora podamos construir nuestro conocimiento; necesitamos de la interacción con el medio, sí, pero también de lo que “otros” pueden aportarnos. Hablaríamos entonces de relación individuo-medio/información-otros. Se trata de basar nuestro aprendizaje en torno a un mundo caótico.

La auto-organización es un elemento clave en la sociedad de hoy, que se gestiona y estructura a través de patrones de comportamiento y esquemas de interconexión. Esta interconexión da lugar a la aparición de teorías como el conectivismo, entre cuyos principios encontramos algo novedoso: el aprendizaje puede residir en dispositivos no humanos. Por tanto, es crucial vigilar en qué dirección evoluciona la información que está al alcance de los individuos que componen la sociedad.

CONCLUSIÓN

En el texto se señala que nuestra habilidad para aprender lo que necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos hoy. Básicamente, el conectivismo nos quiere decir que el aprendizaje ha dejado de ser un fenómeno individual para convertirse en algo totalmente colectivo, comunitario, que depende del conjunto de la sociedad.

Parece ser que en el ámbito de la educación estos cambios han tenido menos proyección que en el resto de áreas sociales, factor que nos debe preocupar como docentes. No podemos permitir quedarnos atrás, cuando en nuestras manos está el futuro de la colectividad, los ciudadanos venideros. Debemos saber cómo educarlos fundamentalmente en el cambio, en la evolución constante y precoz, en una sociedad llena de estímulos que alimenta nuestros sentidos sin descanso.

No obstante, creo que a pesar de tener acceso a la información desde vías “no humanas”, no debemos nunca olvidarnos del componente humanístico que la educación alberga en sí; ¿o acaso no es significativo el acto de comunicación de tú a tú, de alumno a maestro?

Las tecnologías nos abren un amplísimo campo de posibilidades muy positivas, pero hay tradiciones que no se deberían dejar atrás. Considero que como docentes deberíamos potenciarlas transversalmente.



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