CONECTIVISMO: UNA TEORÍA DE APRENDIZAJE PARA LA ERA DIGITAL
George Siemens
Puesto que en mi anterior comentario me centré mucho
más en resumir que en aportar información y valoración personal a la lectura,
en este intentaré hacerlo al revés…
INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES
Nada más comenzar el artículo se menciona a Vaill
(1996, pg. 42); creo que debemos tener muy en consideración su afirmación: “el
aprendizaje debe constituir una forma de ser”. De alguna manera, “nos
alimentamos” de lo que tenemos cerca, de nuestros entornos más próximos es de
donde adquirimos las verdaderas enseñanzas, y eso definitivamente nos
constituye como personas.
La cuestión es: hoy en día, con el acceso tan
inmediato que tenemos a cantidades ingentes de información, se puede llegar a
la construcción del conocimiento de una manera casi inimaginable. ¿Deberíamos,
entonces, saber cómo seleccionar la información que nos interesa insertar en
nuestros esquemas de conocimiento previo? Considero que este aspecto es crucial
para todos, especialmente para los futuros maestros y maestras, que ya forman
parte del grupo de los “nativos digitales” al haber estado toda su vida en
contacto con la gran red de tecnologías que nos envuelve. En este sentido,
seleccionar la información que se pone a disposición de nuestros/as alumnos/as
es algo esencial.
En el artículo se dice que la tecnología “recablea”
nuestros cerebros, se encarga de reestructurarlos en función de las
herramientas que vamos aprendiendo a utilizar, por tanto, nos vemos obligados a
mantenernos toda la vida adquiriendo nuevos aprendizajes. Nos convertimos en
verdaderos camaleones que necesitan adaptar sus habilidades a los recursos que
la actualidad va presentando.
Se habla también del saber cómo y el saber qué
a la hora de construir el conocimiento, que son complementados por el saber dónde, haciendo alusión a la
ubicuidad del aprendizaje hoy en día: en cualquier momento, en cualquier parte
es posible acceder a la información.
CONDUCTISMO, COGNITIVISMO Y CONSTRUCTIVISMO
La dicotomía que existe entre estas tres teorías del
aprendizaje se analiza en el texto que hemos leído. A pesar de ser diferentes,
lo que las unifica es la idea de que el
aprendizaje tiene lugar dentro de una persona.
El conductismo
se centra mucho más en las respuestas que el individuo genera ante unos
estímulos recibidos (teoría de la caja
negra) antes que en los procesos cognitivos que se dan en su cerebro. Evolucionamos
hasta la teoría del cognitivismo, en
la que se le da más relevancia a lo que ocurre en el interior y no tanto al
comportamiento.
Por otro lado, el constructivismo revoluciona la esfera de psicología con su teoría:
el sujeto es el centro del aprendizaje, es él mismo el que se encarga de
construirlo a través de las experiencias sensoriales más próximas.
Sin embargo, estas teorías del aprendizaje se
centran en el proceso de aprendizaje en sí mismo, y no tanto en el valor de lo
que está siendo aprendido; cuando la
capacidad de sintetizar y reconocer conexiones y patrones es una habilidad valiosa
(como se cita en el texto).
Ahora
bien, al encontrarnos en la era de la sociedad de la información, estos
procesos de aprendizaje se ven completamente impactados por las tecnologías y
las nuevas ciencias. Este hecho hace necesaria una modificación del
planteamiento desde la raíz más profunda.
TEORÍA
ALTERNATIVA
No
solo las propias experiencias, sino las vivencias de otras personas es lo que
hace que ahora podamos construir nuestro conocimiento; necesitamos de la
interacción con el medio, sí, pero también de lo que “otros” pueden aportarnos.
Hablaríamos entonces de relación
individuo-medio/información-otros. Se trata de basar nuestro aprendizaje en
torno a un mundo caótico.
La
auto-organización es un elemento clave en la sociedad de hoy, que se gestiona y
estructura a través de patrones de comportamiento y esquemas de interconexión.
Esta interconexión da lugar a la aparición de teorías como el conectivismo, entre cuyos principios
encontramos algo novedoso: el aprendizaje puede residir en dispositivos no
humanos. Por tanto, es crucial vigilar en qué dirección evoluciona la
información que está al alcance de los individuos que componen la sociedad.
CONCLUSIÓN
En
el texto se señala que nuestra habilidad
para aprender lo que necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos
hoy. Básicamente, el conectivismo nos quiere decir que el aprendizaje ha
dejado de ser un fenómeno individual para convertirse en algo totalmente
colectivo, comunitario, que depende del conjunto de la sociedad.
Parece
ser que en el ámbito de la educación estos cambios han tenido menos proyección
que en el resto de áreas sociales, factor que nos debe preocupar como docentes.
No podemos permitir quedarnos atrás, cuando en nuestras manos está el futuro de
la colectividad, los ciudadanos venideros. Debemos saber cómo educarlos
fundamentalmente en el cambio, en la evolución constante y precoz, en una
sociedad llena de estímulos que alimenta nuestros sentidos sin descanso.
No
obstante, creo que a pesar de tener acceso a la información desde vías “no
humanas”, no debemos nunca olvidarnos del componente humanístico que la
educación alberga en sí; ¿o acaso no es significativo el acto de comunicación
de tú a tú, de alumno a maestro?
Las
tecnologías nos abren un amplísimo campo de posibilidades muy positivas, pero
hay tradiciones que no se deberían dejar atrás. Considero que como docentes
deberíamos potenciarlas transversalmente.


El comentario recoge las ideas básicas y está bien elaborado
ResponderEliminarMe alegra que te hayan gustado los comentarios, Begoña :)
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