A continuación plasmaré las IDEAS Y CONCEPTOS PRINCIPALES que he extraído de este curso. Para ello he utilizado un mapa conceptual con el programa BUBBL.US. Me ha resultado bastante útil, y es muy sencillo de usar además. Os pido perdón por las proporciones y dimensiones de la imagen, pero al ser horizontal no encontraba la manera de hacer que se viese dentro del marco de la hoja y de manera clara.
lunes, 3 de noviembre de 2014
viernes, 31 de octubre de 2014
LAS TIPOLOGÍAS DE MOOC: SU DISEÑO E IMPLICACIONES
EDUCATIVAS
Julio Cabero
Mª del Carmen Llorente
Ana Isabel Vázquez
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
¿Eres tecnofóbico o tecnofílico?
Considero que soy de las personas que creen en las nuevas tecnologías: éstas
pueden hacer que una formación de calidad llegue a todos los rincones del mundo
(aunque, también hay que decirlo, creo que no siempre se trata de una formación
de calidad). ¿Qué sucede en el caso de los MOOCs?.
En el texto que he leído se dice
que “la admisión de cualquier tecnología no es nada estable, y que pasa por
varias fases y momentos”. Pues bien, esto es algo que hoy en día debemos tener
muy en cuenta: hoy, que tantas y tantas nuevas aplicaciones salen a la calle
continuamente, es cuando hemos de ser más críticos que nunca. Sobre todo como
docentes. No basta con utilizar cualquier cosa como recurso educativo.
Sabemos que los MOOCs son una
tecnología que cada vez está tomando más peso en las esferas educativas
superiores. Todas las universidades quieren tener su propio MOOC. Pero, como su
nombre indica, se trata de cursos masivos y abiertos online. Esto hace
que las personas interesadas en llevarlos a cabo muchas veces no los finalicen,
lo cual supone altos niveles de abandono.
Ahora bien, entre las
características que Castaño y Cabero (2013) enumeran sobre estos cursos tan
peculiares encontramos las siguientes:
- - Son recursos
semejantes al funcionamiento de un aula.
- - Exigen fechas de
inicio y finalización.
- - Son online y de
uso gratuito.
- - No cuentan con
criterios de admisión.
- - Permiten la
interacción y participación de un gran número de estudiantes.
¿Qué conclusiones se pueden extraer
de estos rasgos definitorios? Al hablar de cursos online, permiten una
flexibilidad mucho mayor para aquellas personas interesadas en realizarlos que
si de cursos presenciales se tratase. Esto supone un gran número de “afiliados”
o “interesados”. Por supuesto, el hecho de que sean gratuitos los convierte en
algo accesible a prácticamente todo el mundo. Contando con que tampoco cuentan
con criterios de admisión, no se discrimina entre las características de los
estudiantes a la hora de seleccionarlos; lo cual hace que sean muchos más los candidatos
que pueden acceder a ellos. Todo esto explica el calificativo “masivo” que se
le atribuye a los MOOC.
Para mí, la característica más
atractiva sería la posibilidad de compartir recursos, información y
conocimientos entre los usuarios; junto con los procesos de interacción y
comunicación en línea que se producen al mismo tiempo. Esto es lo que
verdaderamente convierte a los MOOCs en espacios de aprendizaje que irrumpen
con fuerza, que se presentan como algo rompedor y generador de un aprendizaje
realmente significativo.
Según el informe Horizon, los MOOC
son una tecnología que penetrará fuertemente en nuestras instituciones de
formación superior. Y es que, como indica De la Torre (2013) ahora es más
importante nuestra capacidad para hacer cosas nuevas que las cosas que somos
capaces de acreditar; es decir, se espera de los estudiantes que sean capaces
de adaptarse a los cambios con gran ahínco (puesto que nuestra actual sociedad
se dirige cada vez más al constante cambio). Esto se puede vincular con el
aprendizaje autónomo que se crea en la atmósfera educativa de los MOOC.
Scopeo (2013) indica que los MOOC
poseen tres características básicas:
- - Calidad
(contenidos seleccionados por profesionales)
- - Certificación (están
orientados a la adquisición de unas capacidades concretas)
- - Accesibilidad
económica (son gratuitos)
TIPOLOGÍA DE MOOCs:
A pesar de la vasta clasificación
que se ha hecho hasta el momento sobre los MOOCs (transferMOOCs, madeMOOCs,
groupMOOCs…), me centraré en los dos tipos básicos que se mencionan en el
artículo: xMOOC y cMOOC: xMOOC, más parecido a los modelos tradicionales de
educación, se basa en la selección de contenidos adecuados por parte del
profesor/a. Es el tipo del que más se habla actualmente. De forma contraria,
los cMOOCs articulan su núcleo en el debate por comunidades de aprendizaje, de
manera que es el alumno/a el que dirige y toma parte directa de su propio proceso
de aprendizaje.
Como en el artículo se determina,
esta última tipología de MOOCs se centra en las conexiones que son capaces de
establecer las personas que forman parte de estos entornos formativos (Moya,
2013); lo cual aprecio como algo mucho más enriquecedor e innovador. Es cierto
que se puede pensar que la evaluación resultaría un problema al ser un
aprendizaje mucho más autodidacta basado en evidencias y las competencias
serían menos específicas, sin embargo, el proceso que lleva a la consecución de
los objetivos es más revelador que el de los xMOOC.
Lo que hasta ahora tenemos claro es
que los MOOC son una nueva forma de enseñanza que cada vez tendrá más impacto
en el mundo de la educación, esperemos que positivamente. Si bien sabemos que son
muchos los puntos fuertes de esta nueva tecnología, no conviene descuidar las
posibilidades de fracaso que en algunos casos comporta (abandono, desinterés por
parte del alumnado, absentismo, suplantación de la personalidad…); ya que, como
al final del texto se nos indica, existen diversos tipos de alumnos/as en los
MOOC.
¿Será posible llegar a un único tipo: los alumnos realmente interesados y
comprometidos? Pues bien, el tiempo lo dirá, pero mi criterio me dice que al
tratarse de un curso que se ofrece libre y gratuitamente, que no supone un
control riguroso, será difícil. Pero sí que confío en que los porcentajes se
regulen y cada vez más se alcance la verdadera finalidad para la que los MOOC
han sido creados.
viernes, 24 de octubre de 2014
CONECTIVISMO: UNA TEORÍA DE APRENDIZAJE PARA LA ERA DIGITAL
George Siemens
Puesto que en mi anterior comentario me centré mucho
más en resumir que en aportar información y valoración personal a la lectura,
en este intentaré hacerlo al revés…
INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES
Nada más comenzar el artículo se menciona a Vaill
(1996, pg. 42); creo que debemos tener muy en consideración su afirmación: “el
aprendizaje debe constituir una forma de ser”. De alguna manera, “nos
alimentamos” de lo que tenemos cerca, de nuestros entornos más próximos es de
donde adquirimos las verdaderas enseñanzas, y eso definitivamente nos
constituye como personas.
La cuestión es: hoy en día, con el acceso tan
inmediato que tenemos a cantidades ingentes de información, se puede llegar a
la construcción del conocimiento de una manera casi inimaginable. ¿Deberíamos,
entonces, saber cómo seleccionar la información que nos interesa insertar en
nuestros esquemas de conocimiento previo? Considero que este aspecto es crucial
para todos, especialmente para los futuros maestros y maestras, que ya forman
parte del grupo de los “nativos digitales” al haber estado toda su vida en
contacto con la gran red de tecnologías que nos envuelve. En este sentido,
seleccionar la información que se pone a disposición de nuestros/as alumnos/as
es algo esencial.
En el artículo se dice que la tecnología “recablea”
nuestros cerebros, se encarga de reestructurarlos en función de las
herramientas que vamos aprendiendo a utilizar, por tanto, nos vemos obligados a
mantenernos toda la vida adquiriendo nuevos aprendizajes. Nos convertimos en
verdaderos camaleones que necesitan adaptar sus habilidades a los recursos que
la actualidad va presentando.
Se habla también del saber cómo y el saber qué
a la hora de construir el conocimiento, que son complementados por el saber dónde, haciendo alusión a la
ubicuidad del aprendizaje hoy en día: en cualquier momento, en cualquier parte
es posible acceder a la información.
CONDUCTISMO, COGNITIVISMO Y CONSTRUCTIVISMO
La dicotomía que existe entre estas tres teorías del
aprendizaje se analiza en el texto que hemos leído. A pesar de ser diferentes,
lo que las unifica es la idea de que el
aprendizaje tiene lugar dentro de una persona.
El conductismo
se centra mucho más en las respuestas que el individuo genera ante unos
estímulos recibidos (teoría de la caja
negra) antes que en los procesos cognitivos que se dan en su cerebro. Evolucionamos
hasta la teoría del cognitivismo, en
la que se le da más relevancia a lo que ocurre en el interior y no tanto al
comportamiento.
Por otro lado, el constructivismo revoluciona la esfera de psicología con su teoría:
el sujeto es el centro del aprendizaje, es él mismo el que se encarga de
construirlo a través de las experiencias sensoriales más próximas.
Sin embargo, estas teorías del aprendizaje se
centran en el proceso de aprendizaje en sí mismo, y no tanto en el valor de lo
que está siendo aprendido; cuando la
capacidad de sintetizar y reconocer conexiones y patrones es una habilidad valiosa
(como se cita en el texto).
Ahora
bien, al encontrarnos en la era de la sociedad de la información, estos
procesos de aprendizaje se ven completamente impactados por las tecnologías y
las nuevas ciencias. Este hecho hace necesaria una modificación del
planteamiento desde la raíz más profunda.
TEORÍA
ALTERNATIVA
No
solo las propias experiencias, sino las vivencias de otras personas es lo que
hace que ahora podamos construir nuestro conocimiento; necesitamos de la
interacción con el medio, sí, pero también de lo que “otros” pueden aportarnos.
Hablaríamos entonces de relación
individuo-medio/información-otros. Se trata de basar nuestro aprendizaje en
torno a un mundo caótico.
La
auto-organización es un elemento clave en la sociedad de hoy, que se gestiona y
estructura a través de patrones de comportamiento y esquemas de interconexión.
Esta interconexión da lugar a la aparición de teorías como el conectivismo, entre cuyos principios
encontramos algo novedoso: el aprendizaje puede residir en dispositivos no
humanos. Por tanto, es crucial vigilar en qué dirección evoluciona la
información que está al alcance de los individuos que componen la sociedad.
CONCLUSIÓN
En
el texto se señala que nuestra habilidad
para aprender lo que necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos
hoy. Básicamente, el conectivismo nos quiere decir que el aprendizaje ha
dejado de ser un fenómeno individual para convertirse en algo totalmente
colectivo, comunitario, que depende del conjunto de la sociedad.
Parece
ser que en el ámbito de la educación estos cambios han tenido menos proyección
que en el resto de áreas sociales, factor que nos debe preocupar como docentes.
No podemos permitir quedarnos atrás, cuando en nuestras manos está el futuro de
la colectividad, los ciudadanos venideros. Debemos saber cómo educarlos
fundamentalmente en el cambio, en la evolución constante y precoz, en una
sociedad llena de estímulos que alimenta nuestros sentidos sin descanso.
No
obstante, creo que a pesar de tener acceso a la información desde vías “no
humanas”, no debemos nunca olvidarnos del componente humanístico que la
educación alberga en sí; ¿o acaso no es significativo el acto de comunicación
de tú a tú, de alumno a maestro?
Las
tecnologías nos abren un amplísimo campo de posibilidades muy positivas, pero
hay tradiciones que no se deberían dejar atrás. Considero que como docentes
deberíamos potenciarlas transversalmente.
jueves, 16 de octubre de 2014
MIRANDO EL FUTURO: EVOLUCIÓN DE LAS TENDENCIAS TECNOPEDAGÓGICAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR
Begoña Gros
Ingrid Noguera
Universidad de Barcelona
En este artículo, las profesoras
Gros y Noguera establecen una relación entre algunos de los estudios vigentes
en tendencias de la educación, las metodologías formativas y las tecnologías
digitales en la sociedad del conocimiento.
¿Hacia dónde se encamina la formación?
Hoy en día existe una necesidad
de definir hacia dónde se dirige la Educación. Estando inmersos en una sociedad
repleta de cambios, debemos adaptar nuestras prácticas educativas a ellos; en
este sentido, las nuevas tecnologías pueden ser un referente muy importante.
Entendemos que debemos servirnos
de ellas en gran medida para educar, ya que son una herramienta ineludible en
la sociedad de la información. Para ello necesitamos instruir y concienciar a
los profesionales que las deberán poner en práctica: los docentes.
Se habla de un aprendizaje donde
se promoverá el intercambio de conocimientos, es decir, se promueve la colaboración
entre los participantes de la educación para generar un aprendizaje más
enriquecido.
Todos los retos que propone la
formación se muestran sintetizados en el artículo a través de este pequeño
esquema, que, como vemos, se sustenta sobre cuatro pilares básicos: aprendizaje
ACTIVO, PERSONALIZADO, COLABORATIVO y AUTODIRIGIDO.
Basado en
el modelo de Sinay y Yashkina (2012)
De este modo, observamos que las
tecnologías ofrecen al alumnado la posibilidad de construir un aprendizaje
basado en la autonomía y la toma de decisiones.
Tendencias metodológicas
Existen algunos estudios interesados
en el análisis de las metodologías de aprendizaje. Las profesoras Gros y
Noguera se centran especialmente en la valoración de tres de ellos:
·
El informe publicado por la Fundación Telefónica
(2012), en el cual se trata de identificar tres escenarios pedagógicos de futuro:
aprendizaje estimulante, colaborativo y personalizador.
·
El informe realizado por Sharples, M et al.
(2012) en la Open University, en el cual se mencionan los cambios a la hora de
generar y producir contenidos a través de herramientas como e-books, cambios en
la formalización de cursos on-line (MOOCS) y también cambios al evaluar y
valorar el conocimiento (evaluación formativa e insignias para acreditar el
aprendizaje).
·
El informe generado por Luckin et al. (2010),
desarrollando el modelo de “Learner Generated Context”, en el cual se busca
aumentar la democracia educativa a partir de la creación y la publicación por
parte de los alumnos/as. Se trata de implicar a los estudiantes en su propio
proceso de formación del conocimiento.
Tendencias tecno-pedagógicas
En este apartado se hace una
revisión de los resultados de los estudios “Horizon Project” desde el año 2004
al 2012. De esta manera se pretende explorar
las tecnologías emergentes y las tendencias y retos pedagógicos reflejados en
este estudio con el objeto de reflexionar sobre la dirección que toma la
implementación de las nuevas tecnologías a día de hoy.
Por otro lado, se establece un
análisis de los anteriores aspectos centrándose en los casos de Norte América
(2004-2012) e Iberoamérica (2010-2012). Se habla mucho de la “ubicuidad” de las
tecnologías digitales, esto es, de la posibilidad de acceder a ellas desde
cualquier lugar. Se trata de establecer una línea de evolución de las
diferentes tecnologías que han emergido a lo largo de los últimos años en
diversas zonas del mundo.
Se obtiene como resultado que las
tecnologías emergentes relacionadas con el ámbito social han evolucionado mucho
más rápido de lo esperado, mientras que los libros electrónicos y los mundos
virtuales se han quedado atrás frente a las tecnologías emergentes
inteligentes.
Tras hacer una revisión de las
tendencias en Norteamérica e Iberoamérica, se deduce que las tecnologías, el aprendizaje colaborativo y la telefonía
móvil son claves en la educación y que muchas tendencias se repiten año a año.
Conclusión
La principal conclusión que se
extrae de este artículo es que tecnologías y práctica educativa deben ir
creciendo “de la mano y en la misma dirección”, y no paralelamente; de modo que
la elaboración de diseños pedagógicos y tecnológicos están directamente
relacionados.
Como se señala, el aprendizaje
autónomo y colaborativo a lo largo de la vida son los aspectos clave para la
formación y requieren un aprendizaje basado en la experiencia y la indagación.
No obstante, también se señala
que la alfabetización digital de estudiantes y docentes es muy distante, así
como la percepción y uso de las tecnologías. Por tanto, la integración de las
tecnologías emergentes en la educación es un hecho que “corre prisa” y necesita
de un diseño pedagógico específico para potenciar su uso y su efectividad.
En definitiva, se considera que
no sirve de mucho conocer las tendencias en educación si no se interviene en
ellas a través de políticas educativas adecuadas que se comprometan a cambiar
la orientación de la formación del profesorado a lo largo de toda su
trayectoria.
Incluyo esta imagen porque
considero que en ella se refleja bastante bien la relación que debe existir
entre el aprendizaje y las nuevas tecnologías.
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